Taylor Swift testificó en una corte federal de Denver, en contra de David Mueller, el ex locutor a quien acusa de toquetearla previo a un concierto, en el 2013. Swift enfrenta la batalla legal y exige únicamente un dólar de compensación, mientras que en la contrademanda, Mueller exige tres millones de dólares por haber perdido el trabajo cuando la cantante lo acusó con su jefe en la estación de radio.