Me cabe el alto honor de dirigirme a ustedes como representante de la agrupación artística que hoy recibe la Medalla Héctor Victoria Aguilar, presea que se otorga anualmente, por decisión unánime de los diputados, al yucateco que haya destacado en las ciencias, las artes o el trabajo social.

Esta presea honra a los hombres, mujeres e instituciones yucatecas que, como la Orquesta Típica Yukalpetén (OTY), por su labor fecunda en los campos de las ciencias y artes, contribuyen al sostenimiento de un Yucatán próspero, que mantiene sus tradiciones y las preserva, pero siempre con una clara visión progresista y social de su porvenir. El nombre de Héctor Victoria Aguilar, ha quedado inmortalizado en esta medalla; justo homenaje al hombre que, inspirado por su espíritu socialista, plasmó su pensamiento e ideas en el artículo 123 constitucional; precepto jurídico que da garantía al pueblo de México, de tener derecho a un trabajo que sea renumerado de manera digna y decorosa, limitado a ocho horas de trabajo entre semana y siete para horario nocturno, asegurando tiempo para la indispensable recreación propia del hombre ¡Qué mejor forma de honrar a Victoria Aguilar si no otorgando la medalla que lleva su nombre, a sus hijos más comprometidos con las causas más justas y nobles de la sociedad! A aquellos que dan su vida en beneficio de la colectividad, que la construyen y la dignifican con la obra propia que adquiere dimensiones universales… Necesitamos más yucatecos como Héctor Victoria Aguilar, que estén dispuestos a pagar con su vida el alto costo de servir a la sociedad a la que se deben. Fundador del Partido Socialista del Sureste junto con el prócer Felipe Carrillo Puerto, gobernador que mediante la fundación de la Universidad Nacional del Sureste hizo de la educación un bien público, al servicio de nuestro estado, y de sus nuevas generaciones, aun cuando eso le costó la vida.

Porque esta medalla se le entrega a quienes hacen suyo el sentimiento popular de justicia social, de democracia y de igualdad ante la ley, es que hoy, dicho galardón no será entregado a una persona sino a una orquesta que representa a la expresión artística más universal de nuestro estado: la canción yucateca.

En lo que a esta se refiere, debemos recordar que no se trata de una simple expresión musical, sino de una parte fundamental de la forma de hacer poesía y música en la península.

Por lo anterior, me permitiré referirme a la canción popular de Yucatán a partir del Álbum de canciones yucatecas que realizamos el maestro Luis Pérez Sabido, -recipiendario de esta medalla- y su servidor.

La canción popular de Yucatán es el resultado de un proceso social, económico y cultural que se origina en el siglo XIX. Es un estilo de canto a la mujer amada y ocasionalmente al terruño que ha sido expresado con exquisitez por poetas, músicos y trovadores yucatecos a partir de los años ochenta de aquella centuria y que alcanzó su época de oro en los años veinte del siglo XX.

La canción yucateca se compone, por lo general, a partir de un poema breve que le canta al amor en forma elegante y respetuosa; su melodía es dulce y cautivadora y está escrita en uno de los géneros siguientes: danza, clave, bolero, bambuco, jarana y evocación maya.

¡El poeta escribe y el trovador canta! Tal es, el origen de la canción vernácula yucateca –así lo señala el escritor Horacio Villamil Rendón, en el prólogo del Cancionero Yucateco de 1931- El amor, el dolor, el ensueño, la tristeza, la esperanza, el desamor de la amada, son temas que inspiran letra y música. Hay en todas ellas, extrema delicadeza, aristocracia espiritual y un sentido ingenuo y cierto de lo bello.

En Yucatán todas cantan, dijo alguien, La frase no es exacta, pero es justa. No es necesaria la acción material de emitir sonidos melodiosos sujetos a determinado molde. Nosotros, en efecto, cantamos todo en nuestro interior y sabemos sentir lo que el poeta dijo y lo que el trovador- Nuestro guitarrista vernáculo interpreta inteligentemente, poniendo, muchas veces, el alma y un don divino en su música.

Así encontramos las mejores expresiones de nuestra canción en la inspiración de los poetas y compositores que supieron combinar su talento para componer piezas únicas como Peregrina y Las Golondrinas de Luis Rosado Vega y Ricardo Palmerín, Nunca, de Ricardo López Méndez y Guty Cárdenas, Torcacita de Ermilo Padrón López y Pepe Domínguez; Peregrino de amor, de Bernardo Ponce y Guty; y muchas otras que se han quedado en la memoria colectiva del pueblo yucateco.

Entre los compositores más destacados de la canción yucateca destaca la trilogía de Ricardo Palmerín, Pepe Domínguez y Guty Cárdenas, y una larga relación en la que figuran Pedro Baqueiro, Andrés Acosta, Domingo Casanova, Pepe Sosa, Armando Camejo, Lalo Santa María, Pepe Martínez, Carlos Salazar, Rubén Darío Herrera, Ernesto Paredes, Enrique Galaz, Licho Buenfil, Pepe Gómez y Chucho Herrera.

A los anteriores se agregan Juan Acereto, José León Bojórquez, Pastor Cervera, Luis Espinosa Alcalá, Candelario Lezama, Manuel López Barbeito, Santiago Manzanero, Carlos Marrufo, Coqui Navarro, Estela Puerto de Pompeyo y Judith Pérez Romero.

Entre los poetas que han dado letras a la canción debe mencionarse a José Peón Contreras, Luis Rosado Vega, Ermilo Padrón López, José Esquivel Pren, Antonio Mediz Bolio, Manuel Díaz Massa, Carlos Duarte Moreno, Víctor M. Martínez, entre muchos otros.

En nuestro tiempo la canción yucateca encuentra nuevos rumbos en el trabajo de compositores como Jorge Buenfil, Angélica Balado, Felipe de la Cruz y Sergio Esquivel, y de poetas como Luis Pérez Sabido. Por supuesto, nuestra canción se encuentra en el origen de la obra del más universal de nuestros compositores contemporáneos, Armando Manzanero, quien ha narrado cómo acompañaba a su padre, el trovador Santiago, en los años cuarenta del siglo pasado, a ensayar con la Típica Yukalpetén.

Es precisamente la Orquesta Típica Yukalpetén, que en 2017 cumplió 75 años de trayectoria artística, una de las agrupaciones musicales que más ha contribuido a la difusión y preservación de la canción yucateca. Permítanme hacer una semblanza de nuestra Típica:
La Orquesta Típica Yukalpetén es considerada como la máxima institución musical vernácula de Yucatán. Fue creada por acuerdo del gobernador Ernesto Novelo Torres a principios de 1942. Su promotor principal fue el señor Abelardo Alcocer Osorno, jefe de la policía del estado. Debutó en la Plaza Principal de Mérida, el domingo 12 de abril, bajo la dirección del maestro Daniel Ayala Pérez. Su primera gira a la capital del país la efectúa en los meses de septiembre y octubre de 1943. Hace presentaciones en el Palacio de Bellas Artes, Teatro Palacio Chino, Anfiteatro Bolívar, Casino Militar y dos actuaciones multitudinarias en la Pérgola Juventino Rosas del Bosque de Chapultepec.

Actúa los domingos en la Pérgola del Parque del Centenario y, ocasionalmente, en poblaciones del interior del estado. En años sucesivos, hace nuevas giras a la ciudad de México, llevando su repertorio musical al Palacio Nacional, Castillo de Chapultepec, Los Pinos, Auditorio Nacional, Palacio de Bellas Artes, Museo de la Ciudad, Teatro Metropólitan, Alameda Central, etcétera. Actúa ante Reyes y primeros mandatarios; el cuerpo diplomático y gran cantidad de público. Realiza giras oficiales a casi todas las capitales de los estados. Participa en dos películas nacionales: Nuestros buenos vecinos de Yucatán (1965) y Un yucateco honoris causa (1967). De enero de 1965 a diciembre de 1967, y de 1970 a 1990, es el atractivo principal de las serenatas semanales del parque de Santa Lucía. Durante el sexenio 1976-1982, se presenta semanalmente de manera rotativa, en poblaciones del interior del estado. De 1997 a 2003, actúa en los conciertos dominicales del Salón de la Historia de Palacio de Gobierno.

En 2005, inaugura el XXXIII Festival Internacional Cervantino de Guanajuato. En septiembre de 2008 hace una gira a Venezuela con motivo del 450 Aniversario de la Mérida andina, en donde se le declara Huésped Distinguida y ofrece conciertos en el catedral metropolita, la Iglesia de Santiago de la Punta y el Aula Magna de la Universidad de los Andes. En abril de 2010, actúa en la noche inaugural en la feria de San Marcos y ofrece un concierto en el teatro Morelos de Aguascalientes. El 15 de septiembre de ese año, acompaña a Armando Manzanero en el zócalo de la ciudad de México en la noche del Bicentenario de la Independencia. El 23 de febrero de 2012 ofrece un concierto en el Palacio de Bellas Artes con localidades totalmente agotadas. En esa histórica ocasión cantan con ella: Armando Manzanero, Sergio Esquivel, María Medina, Alicia Cascante, Maricarmen Pérez, Nancy Mas, Jesús Armando y el conjunto vocal Yucatán.

A lo largo de 75 años de existencia la Yukalpetén ha logrado reunir un archivo de más de 800 obras, entre las que destacan 36 suites regionales escritas especialmente para ella, así como canciones, romanzas, habaneras, guarachas, boleros, claves, claves-boleros, bambucos, danzas, jaranas, y evocaciones mayas del repertorio yucateco.

Lleva garbados varios discos: Serenata Yucateca en la Ermita Santa Isabel vol. 1 y 2, en 1968; Serenata Yucateca, 1978; Orquesta Típica Yukalpetén, vol. 1 y 2, en 1986; medio siglo de música y amor (1992) y Orquesta Típica Yukalpetén, Premio Nacional de Ciencias y Artes (2001). En 2011, graba un álbum conmemorativo, Orquesta Típica Yukalpetén, 70 aniversarios, con dirección y arreglos de su servidor. El álbum contiene dos discos con 26 grabaciones nuevas y otro más, con 19 remasterizaciones de los años 1978 y 2001.

Graba también discos acompañando a destacados grupos y solistas de Yucatán, como Atril 6, Maricarmen Pérez, Jesús Armando, Conchita Antuñano y Angélica Balado.

En diciembre 10 de 1999, el presidente Ernesto Zedillo le entrega el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el Palacio Nacional.

Han sido directores de la Orquesta Típica Yukalpetén, los maestros Daniel Ayala (1942-55), Fausto Pinelo Río (1955-56), José León Bojórquez (1956-60), Nicomedes Canto (1960-66), Pedro Hoil Calderón (1966-86), Manuel Gómez Betancourt (1986-2004), Roberto Tello Martínez (2004-2005) y, desde enero de 2006, un servidor. Tengo la dicha de haber realizado más de 200 nuevos arreglos para la orquesta.

Actualmente, la OTY se compone por tres solistas: Maricarmen Pérez, Jesús Armando y Emma Alcocer; trovadores: Francisco Esquivel, Juan Manuel Castro, Rodolfo Santos, Efrén Magaña, Felipe Díaz, Ricardo Jiménez y Joe Romero; violines: Guadalupe Hoil, Rolando Salazar, Armando Zamora, Gaspar Tiburcio Ordóñez, Alberto Ávila, Justiniano Gorocica; violas: Mario Muñoz y  Ricardo Huchím; flautas: Gustavo Cetz y José Luis Rodríguez; clarinetes: Juan de Dios Rubio y Reyna Garrido; sax alto: Elmer Ic y Santos Chan; sax tenor: Aldo Cruz; trompetas: Álvaro Mota, Bernardo Oramas; cornos: Mauricio Puerto, Paola Alejandra Pérez Durán y Fernanda Kantún; trombones: Gilberto Suárez, Hugo Uribe y David Alcocer; bajo eléctrico: Enrique Anduze; percusiones: Julián López y María del Carmen Ruz; batería: Juan Roberto Herrera; violonchelos: Malú Farías y Mario Trejo; auxiliares técnicos: Fredy Mota, Jorge Aldana, José María Cauich, Noé Almeida y Emir Herrera; un coordinador: Rafael Herrera y, un servidor como director y arreglista.

Señoras y señores: a través de la Orquesta Típica Yukalpetén se preserva el patrimonio musical de Yucatán; 150 años de nuestra canción popular, que representan decenas de creadores y cientos de canciones, pero, sobre todo, una expresión que está viva en la memoria y el corazón de cientos de miles de hombres y mujeres que han crecido, se han enamorado y aprendido a querer a Yucatán gracias a los versos y las melodías de nuestras canciones. Reconocer a la Orquesta Típica Yukalpetén es reconocer a los hombres y mujeres que han hecho que esta agrupación se conserve, pero también la importancia de impulsar desde el Estado a agrupaciones artísticas que preserven las tradiciones y contribuyan así a fortalecer nuestra entidad.

Agradezco al Honorable Congreso del Estado, en nombre de mis compañeros integrantes de la Orquesta Típica Yukalpetén la alta distinción que hoy se nos otorga. Es un gran estímulo para continuar nuestra labor artística y social.

Muchas gracias