Gerardo Ruiz Esparza agradeció a Bernardo Lisker y a su equipo de trabajo, la donación del nuevo equipo para el entrenamiento y capacitación de los  controladores aéreos 

Para adquirir un terreno de 5 mil hectáreas para construir un aeropuerto de las características que se requieren, se tendría que pagar casi el mismo  monto que se utiliza para la construcción del NAIM, señaló el titular de la SCT 
 ·        Bernardo Lisker destacó que por cuestiones de seguridad, capacidad, ruido, es técnicamente inviable que operen dos aeropuertos que comparten el  mismo espacio aéreo

 El secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, puso en operación un simulador de Control Radar, de los más modernos del mundo, con el que se entrenará a los controladores de tránsito aéreo que darán servicio en el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM).

 La nueva herramienta, donada por la corporación estadounidense MITRE, es capaz de crear escenarios hipotéticos en tiempo real  y permite estudiar, analizar y definir los procedimientos que se aplicarán a las operaciones de tránsito aéreo relacionadas con los aterrizajes y despegues de aeronaves sencillos y simultáneos en el Nuevo Aeropuerto.

En su oportunidad, el director internacional del Centro para el Desarrollo de Sistemas Avanzados para la Aviación de Mitre, Bernardo Lisker, explicó el uso del equipo donado y mostró posibles escenarios, en caso de que operaran de manera simultánea la Base Aérea de Santa Lucía y el actual aeropuerto internacional.

 Destacó que, por cuestiones de seguridad, capacidad, ruido, es técnicamente inviable que operen dos aeropuertos que comparten el mismo espacio aéreo.

 Señaló que desde 1997 se ha estudiado la factibilidad de los distintos escenarios para la construcción de un nuevo aeropuerto en la Zona Metropolitana de la capital de la República, incluyendo Hidalgo, pero el terreno propuesto, no daba para desarrollar una terminal internacional, de las dimensiones necesarias para hacerla operativa.

 A pregunta expresa, el secretario de Comunicaciones y Transportes señaló que para hacer operativo un aeropuerto en la Base de Santa Lucía, las instalaciones de seguridad que ahí se ubican tendrían que ser trasladadas, y para adquirir un terreno de 5 mil hectáreas para construir un aeropuerto de las características que se requieren, se tendría que pagar casi el mismo monto que se utiliza para la construcción del NAIM.

 Reiteró que la edificación de la nueva terminal aérea es autofinanciable, se paga con el TUA y otros ingresos, por lo que no le cuesta a las finanzas públicas.

 Ruiz Esparza agradeció a Bernardo Lisker y a su equipo de trabajo, la donación del nuevo equipo para el entrenamiento y capacitación  de los controladores aéreos, que desempeñan un papel muy importante para salvaguardar la vida de los pasajeros.

 El dispositivo, dijo el secretario, se agrega al equipo de alta tecnología con el que se ha ido dotando, a lo largo de este régimen, al órgano desconcentrado Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano, SENEAM.

 En el acto estuvieron presentes, además, la subsecretaria de Transporte, Yuriria Mascott Pérez, y los directores generales de SENEAM, Roberto Kobeh González; de Aeronáutica Civil, Miguel Peláez Lira; de Aeropuertos y Servicios Auxiliares, Alfonso Sarabia de la Garza; del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, Alexandro Argudín La Roy, y de Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, Federico Patiño Márquez.