El causante de este padecimiento es el virus varicella-zoster, el mismo que ocasiona la varicela

 En la mayoría de las personas, se forman parches rojos en la piel, seguidos de pequeñas ampollas. Generalmente aparece en la columna, alrededor del pecho y abdomen

 

El herpes zóster es una erupción cutánea vesicante (ampollas) y dolorosa; el causante de este padecimiento es el virus varicella-zoster, el mismo que ocasiona la varicela, señaló Alonso Sansores Río, titular de Prestaciones Médicas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Yucatán.

 Aunque puede presentarse a cualquier  edad, existe una mayor probabilidad de desarrollar la afección si tiene más de 60 años de edad, la persona tuvo varicela antes de cumplir un año, o debido a que su sistema inmunitario esté debilitado por medicamentos o enfermedad.

  Si un adulto o un niño tiene contacto directo con la erupción por herpes zóster y no le ha dado varicela o no recibió la vacuna contra la misma, puede presentar varicela y no herpes zoster.

 Después de contraer varicela, el virus permanece inactivo en ciertos nervios del cuerpo. El herpes zóster ocurre cuando el virus se reactiva en estos nervios después de algunos años.

 La razón por la cual el virus de pronto se vuelve activo de nuevo no es clara, aunque están predispuestas las personas cuyo sistema inmunitario se encuentra debilitado ya sea por medicamentos, enfermedad, extremo cansancio o estrés.

 El primer síntoma generalmente es dolor en un solo lado, hormigueo o ardor. El dolor y el ardor pueden ser intensos y generalmente se presentan antes de que aparezca cualquier erupción. En la mayoría de las personas, se forman parches rojos en la piel, seguidos de pequeñas ampollas.

 Las ampollas se rompen, formando pequeñas úlceras que comienzan a secarse y formar costras, las cuales se caen en un periodo de dos a tres semanas.

 La erupción generalmente involucra un área estrecha de la columna alrededor de la parte frontal de la región ventral (pecho y abdomen). Puede aparecer en la cara, los ojos, la boca y los oídos.

 Incluso, también pueden presentarse otros síntomas, como: dolor abdominal, fiebre y escalofríos; sensación de malestar general; úlceras genitales; dolor de cabeza; dolor articular; inflamación de los ganglios linfáticos; debilidad muscular y un sarpullido que compromete diferentes partes de la cara si el zóster afecta a un nervio facial.

 En caso de presentar los síntomas, acuda con su médico familiar, para que le proporcione tratamiento médico que combata el virus, además de que disminuya el dolor y prevenga complicaciones de la enfermedad.

 Los medicamentos son más efectivos cuando se inician dentro de las 72 horas después de sentir por primera vez el dolor o el ardor. Es mejor empezar a tomarlos antes de que aparezcan las ampollas. El herpes zóster normalmente desaparece en dos o tres semanas y rara vez reaparece.

 Para finalizar, se recomienda cuidar su piel aplicando compresas húmedas y frías para reducir el dolor, reposar en cama hasta que baje la fiebre; además de permanecer alejado de otras personas mientras las lesiones estén supurando para evitar infectar a quienes nunca han tenido varicela, especialmente las mujeres embarazadas.