• Desde el podio, Lomónaco dirigirá la obra maestra del compositor ruso
  • La Sinfonía 41, la última de Mozart, completa el noveno programa

La música de El lago de los cisnes, el más reputado ballet a nivel mundial y sin duda una de las obras maestras de Piotr Ilich Tchaikovsky, será interpretada por la Orquesta Sinfónica de Yucatán los días 7 y 9 de diciembre próximo en el Teatro Peón Contreras de esta ciudad.

El maestro Juan Carlos Lomónaco dirigirá desde el podio la versión de la Suite del Ballet El lago de los cisnes que la OSY ha preparado para los amantes de la música del compositor ruso, como parte del noveno programa, de los más esperados, de la XXX Temporada de Conciertos 2018.

Pese al fracaso en su estreno el 4 de marzo de 1877 en el Teatro Bolshoi de Moscú a causa de la pobre producción y la deficiente coreografía, la obra constituye una de las mayores aportaciones artísticas de la Rusia imperial pero también es el ballet más representado y esperado por los amantes de la música de Tchaikovsky (1840-1893).

Consecuente con su propósito de ofrecer un amplio repertorio de todos los géneros musicales y épocas, la OSY ha programado para el deleite de los melómanos esta suite o conjunto de pasajes cuyas coreografías han sido interpretadas por inmortales bailarines como Anna Pávlova y Rudolf Nuréyev.

En conferencia de prensa, el director del Fideicomiso Garante de la Orquesta Sinfónica de Yucatán (Figarosy), Miguel Escobedo Novelo, y el titular artístico, Juan Carlos Lomónaco, invitaron al público a disfrutar de esta obra de gran belleza que representa el paradigma y cumbre del ballet clásico.

En la parte inicial del programa, la OSY interpretará la última sinfonía compuesta por el genio de Salzburgo, Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791), la 41 conocida como “Júpiter” con el característico sello del autor

Johann Peter Salomon, empresario alemán establecido en Inglaterra, dio a la sinfonía de Mozart el nombre de “Júpiter” con el propósito, probablemente, de resumir en una palabra el carácter triunfal, generoso y solemne de la obra.

Compuesta poco después de la melancólica y rebelde Sinfonía No. 40, representa la superación de estos sentimientos con una voluntad afirmativa y una majestuosidad que concuerdan con la tonalidad de do mayor.

Los boletos están a la venta en las taquillas del Peón Contreras a precios accesibles de 80, 150, 200 y 250 pesos.