Mérida, Yucatán, 25 de febrero de 2026.- “La reforma llega “con letras chiquitas” que prolongan la injusticia y debilitan el pago de horas extras”, destacó la diputada, Larissa Acosta Escalante, al hacer uso de la tribuna legislativa local durante la discusión de la minuta federal para reducir la jornada laboral para la reducción a 40 horas laborales.
La representante ciudadana hizo énfasis en que en la reforma no solo se discute números, sino el valor del tiempo y calidad de vida de las personas laboralmente activas.
“En México, y en Yucatán, se normaliza trabajar hasta el agotamiento como si fuera virtud, aunque eso se traduzca en cansancio crónico, menos convivencia y peor salud mental. Nos piden paciencia cuando lo que sobra es agotamiento. El descanso también es productividad”, argumentó.
Larissa Acosta, criticó el diseño gradual de la minuta, al considerar que pospone el derecho al descanso real al seguir en 48 horas este año y llegar hasta 2030 para ver las 40 horas, lo que es una eternidad para quienes trabajan seis días y solo tienen un día para descansar.
Así mismo consideró que sí el argumento de que la reducción gradual busca proteger a las PYMES, y realmente se quiere cuidar a micros, pequeñas y medianas empresas, el camino debe ser acompañarlas con medidas de transición: incentivos fiscales, apoyos y políticas públicas que les permitan adaptarse sin que el peso castigue a los trabajadores.
Movimiento Ciudadano, exige descanso real, de dos días por cada cinco trabajado, por lo que la bancada naranja no votará en contra del descanso de la gente. Siempre estará a favor de los ciudadanos y con la convicción de que esto no termina hoy.
“Lo que sucede no es una victoria: es la única opción que Morena dejó a las y los trabajadores”. La diferencia entre la visión de la mayoría y la Bancada Naranja es entre sobrevivir y vivir. La reducción de jornada debe significar dos días de descanso por cada cinco laborados, no una pausa para no desmayarse”, refutó.
Ejemplificó que para una mujer que cuida, un solo día no es descanso; es para hacer labores domésticas o tramites. Mientras qué para estudiantes y trabajadores precarizados, un día apenas alcanza para seguir funcionando.
En cuanto a las horas extras señaló que la iniciativa federal abarata las horas extra, marcando un retroceso y da gato por liebre.
“Actualmente, la ley marca que después de 9 horas extras el pago debe ser triple; sin embargo, con esta reforma, ese pago triple se activará hasta después de las 12 horas; lo que significa que los patrones podrán obligar al personal a laborar las mismas horas de siempre, pero pagándoles menos por el excedente. Están dando gato por liebre a las y los trabajadores”, apuntó.

