Ciudad de México, a 8 de abril de 2026.— La Cámara de Diputados avanzó en el llamado “Plan B” de la reforma electoral, al dar trámite de publicidad a un dictamen que propone cambios a la Constitución con el objetivo de apretar el cinturón en el gasto público y ajustar reglas en municipios, congresos locales y autoridades electorales.
En términos sencillos, lo que se presentó ante el Pleno es un paquete de modificaciones que busca que las instituciones funcionen con mayor eficiencia, menos gasto y bajo principios de austeridad. Aún no es la aprobación final, pero sí un paso clave dentro del proceso legislativo.
Uno de los puntos principales es cómo se integran los ayuntamientos: cada municipio tendría un presidente o presidenta municipal, una sindicatura y hasta 15 regidores, respetando la paridad de género y la igualdad en el acceso a cargos públicos.
También se plantea poner un tope al presupuesto de los congresos estatales, que no podría rebasar el 0.70% del gasto total de cada estado. Además, se busca que funcionarios electorales —como consejeros y magistrados— no ganen más allá de lo que marca la Constitución y que no tengan prestaciones adicionales como seguros privados o beneficios especiales fuera de la ley.
Otro cambio importante es que tanto el Instituto Nacional Electoral como los organismos electorales locales deberán ajustar sus normas y presupuestos para cumplir con estas nuevas reglas, en caso de aprobarse.
El dictamen también incluye medidas para reducir gradualmente el presupuesto del Senado en los próximos años, sin afectar los derechos laborales de sus trabajadores.
En cuanto a los tiempos, se establece que el Congreso de la Unión y los estados deberán armonizar sus leyes antes del 30 de mayo de 2026. Mientras tanto, las nuevas disposiciones podrían aplicarse directamente.
Finalmente, se señala que cualquier ahorro generado por estos recortes deberá destinarse a obras públicas en beneficio de la población, priorizando transparencia y buen uso de los recursos.
Con este paso, la discusión del “Plan B” entra a una etapa más visible, en medio de un debate nacional sobre el rumbo del sistema electoral y el manejo del dinero público.

