Mérida, Yucatán.– El representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en México, Andrés Morales Arciniegas, destacó que las mujeres bordadoras desempeñan un papel central en la preservación y fortalecimiento del bordado maya, al convertir esta tradición ancestral en un sustento económico y en un emblema de identidad cultural para Yucatán.
Durante su intervención, subrayó que han sido ellas quienes han mantenido viva esta práctica, transmitiéndola de generación en generación y consolidándola no solo como una expresión artística, sino como una actividad productiva que impulsa la economía local y fortalece el tejido social en diversas comunidades.
Morales Arciniegas señaló que el liderazgo de las artesanas permitió la creación del Consejo Estatal de Bordadoras, organismo que ha sido clave para posicionar el bordado maya como patrimonio vivo y abrir espacios de diálogo institucional, capacitación y vinculación comercial.
No obstante, advirtió que el sector enfrenta retos estratégicos para su consolidación empresarial. Entre ellos, lograr reconocimiento académico y certificación profesional para dignificar el oficio; acceder a herramientas tecnológicas y espacios de comercialización justa; fortalecer modelos de negocio y esquemas de financiamiento; así como ampliar las oportunidades para hombres bordadores bajo un enfoque de nuevas masculinidades que promueva la inclusión y la corresponsabilidad.
El representante de la Unesco en México enfatizó que avanzar en estos objetivos permitirá que el bordado maya no solo preserve su valor cultural, sino que evolucione hacia un modelo sostenible, competitivo y con mayor proyección en mercados nacionales e internacionales, consolidándose como una industria creativa con identidad propia en el sureste del país.

