- El huerto escolar acerca a estudiantes de Educación Especial al cuidado de la naturaleza, la alimentación saludable y los saberes que forman parte de la identidad de Yucatán.
Mérida, Yucatán a 23 de julio de 2026. En el Centro de Atención Múltiple (CAM) No. 2 “Aurora de las Mercedes Barrera”, la Milpa Maya se consolida como un espacio pedagógico que fortalece el aprendizaje de niñas y niños de Educación Especial, acercándolos al cuidado de la naturaleza, la alimentación saludable y los saberes que forman parte de la identidad cultural de Yucatán.
Como parte del proyecto Milpa Maya, impulsado por la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado de Yucatán (Segey), esta iniciativa se integra a las acciones del Gobierno del Renacimiento Maya, encabezado por el gobernador Joaquín Díaz Mena, cuyo compromiso es promover experiencias educativas que recuperen prácticas tradicionales, fortalezcan la identidad comunitaria y fomenten hábitos de vida saludables. El proyecto también se alinea con la estrategia nacional “Vive saludable, vive feliz”, al incentivar el respeto por el medio ambiente y una alimentación consciente.


El CAM No. 2 atiende principalmente a niñas y niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y otras discapacidades, por lo que el huerto escolar se ha convertido en un aula viva donde cada actividad se adapta a las necesidades de las y los estudiantes, favoreciendo el desarrollo de habilidades motrices, sensoriales, cognitivas y socioemocionales mediante experiencias significativas.
La directora del plantel, Alejandra Canto Estrella, señaló que el proyecto ha permitido trasladar el aprendizaje fuera del salón de clases, convirtiéndolo en una experiencia cotidiana que fortalece la autonomía y la comprensión del entorno.
«Ver una semilla y después observar cómo crece hasta convertirse en una planta les deja enseñanzas para la vida. El huerto les permite comprender de dónde provienen los alimentos y participar activamente en cada etapa del proceso», destacó.
El trabajo colaborativo es un eje fundamental del proyecto. Madres, padres de familia, maestras y maestros participan de manera conjunta en el cuidado del huerto, fortaleciendo la vinculación escuela–familia y promoviendo una comunidad educativa activa. Para Francisco Miranda, padre de familia, esta iniciativa ha generado mayor involucramiento y significado en el aprendizaje de las niñas y los niños.





Para Francisco Miranda, padre de familia del plantel, esta iniciativa ha permitido que las familias se involucren de manera más activa en la formación de sus hijas e hijos.
«Me parece maravilloso que nuestros hijos tengan la oportunidad de conocer la agricultura a través de la experiencia. Ver, tocar y cuidar la tierra hace que el aprendizaje tenga un verdadero significado para ellos. El entusiasmo de las maestras y los maestros también nos motiva a participar como familia», expresó.
Además de acercar a las y los estudiantes a los saberes de la Milpa Maya, el proyecto fomenta el trabajo colaborativo, el cuidado de los recursos naturales y el reconocimiento del valor de los alimentos que llegan diariamente a la mesa, recuperando prácticas tradicionales que forman parte de la identidad y la cultura de Yucatán.
Con acciones como ésta, la Segey reafirma su compromiso con el Renacimiento Maya, impulsando experiencias educativas inclusivas que colocan a las niñas y los niños en el centro del proceso formativo y fortalecen la participación familiar, la identidad cultural y el contacto con la naturaleza.
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