Miércoles 11 de febrero de 2026.- El vicepresidente de la Mesa Directiva del Senado de la República, Jorge Carlos Ramírez Marín, presentó una iniciativa para regular la cobranza extrajudicial y poner fin al hostigamiento financiero que miles de familias mexicanas sufren todos los días mediante llamadas excesivas, amenazas y presiones a familiares o centros de trabajo.
Reconoció que el problema se ha agravado con el uso de inteligencia artificial y sistemas automatizados, que hoy permiten generar llamadas constantes cada pocos minutos.

“Ahora, con la inteligencia artificial te pueden hablar cada dos minutos hasta que pagues. Eso ya no es cobranza, es hostigamiento total. El teléfono prácticamente queda secuestrado, debas un millón o debas 500 pesos”, señaló.
El legislador del Partido Verde señaló que la tecnología no puede utilizarse para vulnerar derechos.
“No es posible que la inteligencia artificial empeore la vida de las personas en beneficio de sistemas de cobranza abusivos”, acotó al presentar la iniciativa para reformar la Ley de Protección y Defensa al Usuario de Servicios Financieros, para evitar el uso de la inteligencia artificial para el hostigamiento de pago de adeudos.
Tan sólo en un año, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) registró más de 27 mil quejas por acoso en la recuperación de deudas, una práctica que afecta la dignidad, la privacidad y la salud mental de las personas.

¿Qué propone la iniciativa?
• Máximo 3 intentos de contacto al día y 10 por semana
• Llamadas sólo de 7:00 a 22:00 horas
• Prohibidas amenazas o simulación de autoridades
• Prohibido contactar a familiares, vecinos o centros de trabajo
• Identificación obligatoria de despachos
• Bancos responsables por abusos de cobradores externos
• Sanciones y supervisión de la Condusef, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco)
Ramírez Marín subrayó que la propuesta no va contra el derecho a cobrar, sino contra los abusos, pues “el crédito debe ser una herramienta de desarrollo, no una fuente de miedo. Cobrar es legítimo, hostigar no”.

