- Las consultas prenatales deben iniciar cuando se detecta que la mujer se encuentra embarazada.
- El IMSS también cuenta con Psicología y Trabajo Social; en caso de ser requerido, las pacientes pueden ser canalizadas a hospitales de Segundo Nivel de Atención.
Mérida, Yucatán a 13 de mayo de 2026. Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Yucatán mantiene de manera permanente el compromiso con la salud mental de las mujeres embarazadas y en puerperio, por tal motivo, otorga seguimiento especializado a trastornos que son comunes en esta etapa, como depresión y ansiedad; mediante las consultas prenatales.
El coordinador de Primer Nivel, doctor Julio Francisco Hernández Carrillo, explicó que es fundamental que las mujeres no olviden acudir a sus consultas prenatales, ya que son estas valoraciones la primera vía para detectar de manera oportuna factores de riesgo que pueden poner en peligro su estado físico, mental o emocional.
Cabe señalar que, estas consultas deben iniciarse cuando se detecta que la mujer se encuentra embarazada, ya que el IMSS les brinda diversas acciones médicas para vigilar y monitorear el embarazo con el objetivo de otorgar un seguimiento especializado y atención pertinente para cada caso.




Indicó que, en estas consultas se analiza el estado integral de la mujer además de que se refuerza la promoción de habilidades de autocuidado; así como opciones de tratamiento psicoterapéutico, farmacológico o de hospitalización, según la evaluación y pronóstico clínico; de igual forma, se examinan factores genéticos, antecedentes familiares, condiciones socioeconómicas y cambios hormonales.
Por otro lado, hizo precisión que en caso de requerirse, el Instituto también cuenta con áreas de Psicología y Trabajo Social en las Unidades de Medicina Familiar (UMF); además, las pacientes pueden ser canalizadas a los hospitales de segundo nivel de atención para seguimiento de áreas como Psiquiatrí.
El especialista recordó a las mujeres y a sus redes de apoyo cercanos, fomentar vínculos afectivos saludables, que faciliten la adaptación a los cambios que se viven durante esta etapa; de igual forma, se sugiere establecer hábitos de autocuidado, como un sueño reparador, actividad física adecuada, alimentación saludable y planeación del desarrollo vital para la madre y su bebé; finalmente, en caso de registrar un deterioro en su estado de ánimo es fundamental externarlo a su médico para poder recibir un seguimiento oportuno.

