La vela yucateca vuelve a levantar la mano en el escenario internacional. Los jóvenes Álvaro Ramírez Jassa y Sofía Baeza Calero lograron su clasificación a los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 en la clase 420, tras una destacada actuación en el proceso selectivo celebrado en Puerto Rico.
La dupla consiguió el segundo lugar general en la competencia internacional clasificatoria, resultado que les otorgó la plaza para representar a México y que marca un momento relevante para la vela nacional, al consolidar a una nueva generación de talentos formados en Yucatán.
Con apenas 16 años, Álvaro Ramírez Jassa se convierte en uno de los capitanes más jóvenes en más de una década en conseguir una clasificación de esta magnitud dentro de la clase 420 en México. Su liderazgo, lectura táctica y temple bajo presión fueron determinantes en cada regata del selectivo.


Por su parte, Sofía Baeza Calero, de 19 años, aportó experiencia, precisión técnica y una destacada interpretación de las condiciones del viento, factores que dieron estabilidad y consistencia al equipo. Su control de la embarcación y sincronización con su compañero fueron claves para asegurar el resultado.
Ambos veleristas se formaron en categorías infantiles y juveniles como Optimist e ILCA, donde construyeron las bases técnicas y estratégicas que hoy les permiten competir a nivel internacional. La transición a la clase 420 ha sido sólida, mostrando cohesión, confianza y alto rendimiento competitivo.
La entrenadora Patricia Álvarez Suárez resaltó la conexión y comunicación en el agua como uno de los principales atributos de la dupla, elementos que fortalecen su proyección rumbo al evento regional.


La clasificación a Santo Domingo 2026 representa el inicio de una etapa de consolidación internacional para ambos atletas. Más allá del boleto asegurado, su desempeño los perfila como referentes nacionales en el próximo ciclo competitivo, con la mirada puesta en futuras justas panamericanas y olímpicas.
Álvaro Ramírez Jassa y Sofía Baeza Calero no solo consiguieron una plaza; enviaron un mensaje claro: la juventud yucateca está lista para competir al más alto nivel y escribir una nueva historia para la vela mexicana.

