Mérida, Yucatán a 26 de abril de 2026.— En un intento por frenar el encarecimiento de uno de los alimentos básicos en la mesa de las familias, la (Sader) ya estableció contacto con cerca de 750 tortillerías en Yucatán para integrarlas a un esquema de apoyos que busca evitar nuevos aumentos en el precio del producto.
Actualmente, el kilo de tortilla en la entidad se comercializa entre 26 y 30 pesos, colocándose entre los más altos del país, por encima de regiones del norte donde el costo puede ser menor a 20 pesos. En el centro y sureste, el promedio ronda los 24 pesos, lo que ha encendido alertas entre autoridades y productores.
La estrategia forma parte del “Acuerdo Maíz-Tortilla”, impulsado por la presidenta en 2025, cuyo objetivo es estabilizar el precio del alimento mediante incentivos a lo largo de la cadena productiva.
De acuerdo con MVZ. Jorge Carlos Berlín Montero, representante de Sader en Yucatán, las tortillerías que se adhieran al programa podrán acceder a descuentos en insumos clave como maíz blanco y harina, además de mejores condiciones de compra a través de las Tiendas del Bienestar.
A la par, el esquema contempla financiamiento accesible mediante los (FIRA), así como vinculación con el programa , con el fin de fortalecer la operación de los negocios, modernizar equipos e incluso facilitar la distribución del producto.

“El proceso ya está en marcha: los jóvenes están integrándose, los créditos comienzan a liberarse y ahora se trabaja en concretar los descuentos para que el beneficio llegue directamente a los productores”, explicó el funcionario.
Además del control de precios, la iniciativa busca priorizar la comercialización del maíz local, favoreciendo a los productores yucatecos dentro de este esquema.
Autoridades federales y estatales mantienen mesas de trabajo para ajustar reglas de operación y acelerar la implementación. La expectativa, señalan, es que la suma de esfuerzos permita estabilizar el mercado sin comprometer la calidad del producto ni la viabilidad de los negocios.
Con este despliegue, el Gobierno Federal apuesta a que el precio de la tortilla en Yucatán deje de escalar y se mantenga accesible para la población, en un contexto nacional marcado por la presión en los costos de los alimentos básicos.

