Mérida, Yucatán.– La primera edición del no solo cumplió, sino que superó las expectativas en términos de asistencia, operación y proyección, posicionándose como un caso de éxito dentro de la industria de espectáculos y experiencias en el sureste mexicano.
Durante su jornada de cierre, el evento reunió a miles de asistentes en el , recinto que se consolidó como un hub estratégico donde convergieron la música en vivo, la gastronomía y la cultura cervecera en un formato integral que apunta a ser replicable y escalable.



Desde una perspectiva empresarial, el festival destacó por su modelo de integración multisectorial: dos pabellones especializados albergaron a 24 marcas cerveceras, tanto locales como nacionales, generando visibilidad para productores independientes y fortaleciendo la cadena de valor del sector. A esto se sumó una oferta gastronómica diversificada que elevó el ticket promedio y amplió la experiencia del consumidor.
El componente musical fungió como motor de atracción y retención de audiencia, con una cartelera robusta que incluyó a agrupaciones consolidadas como y , así como talento emergente, lo que permitió abarcar distintos segmentos de mercado. La disposición de dos escenarios con programación continua favoreció la movilidad del público y optimizó los flujos dentro del recinto.



El éxito del confirma el potencial de Mérida como plaza estratégica para el desarrollo de festivales de gran formato, en línea con la creciente demanda de experiencias híbridas que combinan entretenimiento, consumo y cultura.
Con la confirmación de una edición 2027, el festival inicia la construcción de una marca con visión de largo plazo, perfilándose como un activo relevante dentro del calendario nacional de eventos y una plataforma de impulso económico para la región.

